Oraciones dedicadas a la Esperanza

 

nuevoRezo Salve  a la “Esperanza Jaenera”.

 Salve, ¡OH, rosa de hermosura!

Madre del Divino Amor

de tu pueblo oprimido

eres alivio y perdón

 

Salve, nardo dolorido

¡Relicario de Cristo!

¡Recipiente de amor!

¡Nueve meses tuviste en tu seno

al divino redentor!

 

Salve, Madre Clemente

a ti dedico esta oración

para que llegue al cielo

buscando así tu compasión

 

Salve, Esperanza Jaenera

eh aquí que los hijos de Eva

imploramos tu amor

mostrándote así fervorosa devoción

 

Salve, ¡Reina de la hermosura!

En tu manto verde esperanza

Palomas llevas bordadas

Que en el verde olivar

Vuelan en libertad

 

Salve, ¡Madre Redentora!

del preso, protectora

y en Jaén, de todo aquel que te implora.

 

Por D. Francisco Manuel Camacho Santiago

Oración a la Virgen de la Esperanza Jaenera

Foto de Joaquin Riquelme
Foto de Joaquin Riquelme

 Señora, todo lo que esperamos de Vos, salud para el cuerpo, paz para el espíritu, abundancia de gracias y buen desenvolvimiento para nuestra actividad.

 Sed faro brillantísimo que ilumine nuestra peregrinación por la tierra, con recta intención, sana conciencia, amor al trabajo y práctica de virtudes, que nos haga merecer posteriormente las delicias del cielo. Amén

 Con licencia eclesiástica.

Félix, Obispo de Jaén

 

La Esperanza, peregrina en la fe

en el año de la fe 2012/2013

 “María Santísima de la Esperanza, te pedimos que nos ayudes cada día a fortalecer

Foto de Joaquin Riquelme
Foto de Joaquin Riquelme

y perseverar en la fe que tenemos en tu Bendito Hijo Nuestro Señor y en Ti como buena Madre que eres.

Y te rogamos que nos ayudes a imitarte, porque no es fácil tener fe, no es sencillo este creer sin entender que la fe nos exige, y que Tú mejor que nadie supiste llevar a cabo, ya que desde el principio te fiaste de Dios, respondiendo a sus planes, pronunciando un Sí generoso para siempre.

 Desde ese momento, Señora de la Esperanza, te convertiste en peregrina de la fe, y siempre fuiste obediente a la voluntad de Dios, ya que aunque hubiese momentos de oscuridad y de silencio, Tú siempre caminaste en la fe, confiando en Dios, incluso en el momento más doloroso, cuando tu Hijo muere en la Cruz y aparecen las tinieblas en medio de todos los que le seguían.

 Pero Tú creíste y tuviste Esperanza y en ese momento supremo de tu fe, empezaste a ser nuestra Madre, la madre de todos los hombres.

 Por eso, Señora de la Esperanza, Madre de Dios y Madre nuestra, ejemplo de fe y de fortaleza, guíanos siempre y alumbra nuestra fe en los momentos de oscuridad; no nos abandones nunca, ni permitas que nos alejemos de Ti y de tu Hijo; intercede ante Él para que siempre nos sintamos amparados por su Amor y su Perdón; y ayúdanos para que tu Esperanza nos enseñe a caminar por este mundo como auténticos peregrinos de fe, fieles discípulos y seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina en la plenitud de la gloria por los siglos de los siglos.” Amén

Jose Manuel Riquelme Montoro

Himno a María Santísima de la Esperanza.

Madre nuestra dolorosa

Deja que te acompañemos

Cuando andas presurosa,

Porque han prendido al Maestro.

 

Todo nuestro amor cofrade

En tus manos lo ponemos

Como un pañuelo de gracia

Para hacerlo todo nuevo.

 

Ancla del costalero,

Tú, que en angustias esperas

Que viva el que está preso

Haz que también yo alcance

La Gloria que espero,

Esperanza Jaenera.

 

En este valle de llanto,

Contemplamos en tu rostro

Tu amargura esperanzada,

Pena preñada de gozo.

 

Por las calles nos gozamos

En este misterio hermoso,

Impregnado de esperanza

El miércoles doloroso.

Por Rvdo. Sr Francisco Carrasco Cuadros.

Foto de Javi Vilchez
Foto de Javi Vilchez

 

Himno de la juventud a la Virgen de la Esperanza

 Cada vez que vengo a orarte,

En cada momento que vengo yo a hablarte,

Mi corazón se estremece

Y una pregunta azota mi mente.

 

Qué puedo hacer por Ti

Tanto dolor no puedo aliviarte,

Mi corazón no puede olvidarte,

Soy pecador, Esperanza, mi Madre

SALVE, SALVE MARÍA.

MADRE, ESPERANZA NUESTRA.

Tú me enseñas tu PERDÓN

Yo nunca dejaré de ser un pecador,

Te ofrezco mi corazón sincero,

No me abandones, necesito tu AMOR.

Jóvenes con Esperanza.

Venimos a ofrecerte nuestra alabanza,

Sabemos que siempre nos guardaste,

Entre tus brazos de Madre afable

 SALVE, SALVE MARÍA.

MADRE, ESPERANZA NUESTRA.

Por Rvdo. Sr Francisco Carrasco Cuadros.

 

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: