Meditación primera

Foto de Jose Amaro
Foto de Jose Amaro

 María Santísima de la Esperanza, modelo para nuestra vida


 María es la mujer, la madre, la esposa del:

“HÁGASE CADA DÍA LO QUE TÚ QUIERES EN MÍ”

María, en la familia de Nazaret, no era la cabeza de familia, este papel, correspondía a José, pero en realidad, era lo que es una madre, una esposa, una mujer, en cada casa: el alma de la familia, el corazón de la casa.

Una familia sencilla, en un pueblo pequeño donde todo el mundo se conoce; conocidos por el trabajo manual, la carpintería y las chapuzas. Su vida es de lo más normal, austera y rutinaria: la oración tres veces al día, la comida, el trabajo manual, la casa…. Educar a su Hijo, enseñarle a rezar, celebrar el sábado el culto al Señor, visitar a algún enfermo de la aldea, echar una mano en cualquier necesidad….

Nosotros hemos encumbrado a la Virgen de la Esperanza de tal manera, que se nos ha olvidado lo más grande de ELLA: su vida igual a la nuestra.  Por eso podemos y debemos proclamarla:

MODELO PARA NUESTRA VIDA

Así sucede también en cada una de nuestras vidas. Es muy distinto el Sí, de un día, cuando todo sonríe, cuando todo es fácil y emotivo. Pero mantener ese sí, cuando las ilusiones se van marchitando, cuando los defectos del otro se ponen de pie, cuando los problemas son el  pan nuestro de cada día… entonces mantener ese Sí, es vivir desde Dios y ofrecerlo todo para seguir siendo feliz.

María de la Esperanza fue extraordinaria en lo ordinario, lo más pequeño lo transformaba en grande. No importa hermanos, el papel que nos haya tocado representar en el gran teatro de nuestra vida, sino el modo de representarlo.

Quizás los que leemos esta meditación, no hacemos cosas grandes, ni nuestro amor y nuestra vida sean para exponerla en ningún sitio, quizás no demos nunca ninguna conferencia sobre la familia, el amor, ni sobre la Iglesia, o sobre nuestras queridas cofradías… lo importante en nuestra vida no es lo que se hace, sino lo que es y como se hace, y por quien se hace.

Hermanos, ante un mundo sin esperanza, un mundo en agonía, un mundo que está herido de muerte, un mundo que se siente y vive condenado desde la violencia, la injusticia, la guerra… la división en las familias… seamos profetas de la Esperanza, como María portadores de Buena Nueva: que podamos proclamar y gritar al mundo: que Dios viene, que Dios llega, a cada una de nuestras vidas.

  

Foto de Joaquín Riquelme
Foto de Joaquín Riquelme

Oración

La Esperanza, modelo para nuestra vida

 

Santísima Virgen de la Esperanza,

modelo de nuestra vida y reina de nuestra historia,

sabes muy bien

que no tenemos más refugio que Tú.

Sabes bien cuantas veces

hemos venido desesperados y sin esperanza,

a abrazarnos a ti,

porque no podíamos más.

 

Madre de la Esperanza,

Tú sabes lo que es llevar una casa,

vivir un matrimonio,

sacar adelante a un hijo.

Las cosas no son siempre,

tán fáciles y tan simples como en los libros.

Tú conoces nuestro cansancio,

nuestro desánimo, nuestros problemas…

 

Tú sabes lo que cuesta algunas veces amar,

formar a los hijos, luchar…

concédenos la gracia,

en este día en que aceptamos nuestra vida, tal y como es,

lugar donde Dios se quiere encontrar con nosotros

y crear una historia de amor, aunque a nosotros nos parezca imposible.

 

Que yo acepte, Madre, con esperanza;

con tu Esperanza, contigo Esperanza….

La voluntad de Dios en mí,

abriéndome por completo con Un “Sí”

a todo lo que él quiera hacer en mi vida. Amén

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