Rosas y azucenas

Rosa de pasión

La rosa es la ‘flor de las flores’. De ella dice Leclerq: “La rosa ha sido la flor más alabada y admirada por los antiguos y los testimonios de ello son tan variados, tan entusiastas que se ha podido consagrar todo un libro a su historia, en la Antigüedad y en la Edad Media; en Oriente y en Occidente”.

La rosa simboliza:

a-) El martirio: por su rojo sangre. Más aun, simboliza al Rey de los mártires, su Pasión, sus llagas, y su Sagrado Corazón. Al respecto dice San Buenaventura, en su obra “Vitis mystica”:

                        “En el benignísimo Jesús, nuestra Vid, florece la rosa bermeja y encendida.

Rosa de pasión. 2006. Foto de Javi Vílchez
Rosa de pasión. 2006. Foto de Javi Vílchez

Bermeja de la sangre de la pasión, encendida por el fuego de la caridad, aljofarada con las lágrimas del dulce Jesús …” (c.15)

                        “Así como la rosa, cerrada con el hielo de la noche, cuando el sol naciente hiere con sus rayos, ábrese toda y los pétalos desplegados muestran en su púrpura un cierto ardor apacible; así también la deliciosa flor del cielo, el óptimo Jesús, que desde el pecado del primer hombre estaba como cerrada del frío nocturno, y no suministraba a los pecadores plenitud de gracia, al venir, en fin, la plenitud de los tiempos (Gal. 4,4), encendida con los rayos de ardorosa caridad, se abrió toda de par en par, y la llama de la rosa de amor resplandeció en la púrpura viva de su sangre.”

 b-) Se la vincula con el Paraíso celestial, es decir, evoca las dichas eternas. P.ej: Prudencio: “Allí emite toda la tierra suavísimo perfume de las purpúreas rosas … “ (Cath. 5, v. 113-114).

c-) Y finalmente alude a la Virgen María: flor predilecta en el paraíso de la Iglesia; la más bella, la más perfumada de virtudes; su corona es el Rosario…

La Virgen de la Esperanza tiene dos Rosas de Pasión, la primera donada por el Cuerpo de Camareras, dirigido por Fátima Dominguez de Prados en 1997, y la segunda donada por la familia Mariscal Bermejo, en 2007, ambas en plata de ley, con estambres en oro, y realizadas por Orfebrería Villarreal de Sevilla.

Las Rosas de pasión tienen espinas, que alude a la Pasión del Redentor, y que por ser la rosa entre las flores, la más bella por su aspecto y la más suave por su fragancia, recuerda a la Santísima Virgen, Rosa de Jericó, a la Virgen Inmaculada, por lo que representa también a la Pureza de la Santísima Virgen.

Rosa de pasión.1997. Foto de Javi Vílchez
Rosa de pasión.1997. Foto de Javi Vílchez

La azucena

En la tradición bíblica la azucena es símbolo de elección. Tal fue el privilegio del pueblo de Israel entre las naciones (“pueblo elegido”) y el de la Virgen María entre las mujeres de Israel (“la elegida del Señor”).

La azucena simboliza también el abandono a la voluntad de Dios, es decir, a la Providencia, que provee a las necesidades de los seres humanos: “Observad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan, ni hilan” (Mt.6,28). Así abandonado a las manos de Dios el lirio está mejor vestido que “Salomón en todo su esplendor”. En este caso el simbolismo está dirigido al abandono místico a la gracia de Dios.

Azucena. 2004. Foto de Javi Vílchez
Azucena. 2004. Foto de Javi Vílchez

Las azucenas, es además símbolo de la virginidad de María. La azucena es pudorosa y casta y es símbolo de pureza, inocencia, majestad y gloria. La simbología de la azucena distingue y adorna a la Madre de Cristo, a la Virgen María.

Nuestra Virgen tiene una azucena de plata de ley, donada por los hermanos Joaquín y Jose Riquelme, en el 2004, y realizada por Orfebrería Villarreal, en 2004. Finalmente, las flores que ponemos a nuestras imágenes Titulares, nos deben hacer recordar lo efímero de nuestras vidas, y cómo deben terminar: a los pies de Cristo. (La Virgen dijo a Lucía en una de sus apariciones que aquel que sea fiel devoto de su Inmaculado Corazón será puesto como flor escogida, cerca del trono divino).

Francisco Javier Vílchez Puertollano

A %d blogueros les gusta esto: