Coronas

La Corona de procesión

Foto de Javi Vílchez
Foto de Javi Vílchez

Una de las piezas más antiguas usadas en el exorno de una imagen de la Virgen María es la Corona, de carácter simbólico, donde María es coronada Reina.

La Corona de María Santísima de la Esperanza está labrada en plata de ley, bañada en oro fino, es una corona de tipo imperial al más puro estilo barroco. Por las características de esta corona y tipo de trabajo, concretamente en el cincelado, se trata de una obra sacada de los talleres de Seco-Velasco sobre los años 1950-1955 y que se denota por la calidad y distinción del trabajo, (conclusiones extraídas del informe técnico realizado por Orfebrería Villarreal de Sevilla, especializada en restauraciones de obras catalogadas).

Es una pieza suntuosísima, con alto gorro de forma cónica invertida. La corona está compuesta de un aro que rodea la cabeza de la Señora, que debido a su altura, deja disminuida las seis bandas o imperiales en la parte superior. Todo está cubiero de decoración vegetal. En el frontal del canasto se aprecian tres ángeles tenantes de marfil enmarcados en pedestales sosteniendo a su vez un paño que envuelve a dos escudos en donde se insertan las inscripciones de J.H.S (Jesucristo Hombre Salvador) y del Ave María, los dos coronados con coronas de príncipe, resaltando la realeza del Hijo como Rey de reyes y la Virgen como Reina del cielo.

La ráfaga, que intenta representar la personalidad sobrenatural de la Virgen María, está comprendida por 16 rayos biselados rematados por estrellas en donde se intercalan con otras tantas de tipo calado. Todo va unido en la base a un arco semicircular ondulante.

En lo alto del Resplandor se aprecia el nimbo que sirve de base a una gran cruz de corte clásico, cubierta de rubíes y esmeraldas.

Francisco Javier Vilchez Puertollano

La Diadema

Foto de Javi Vílchez
Foto de Javi Vílchez

La Diadema que portan las Imágenes de la Virgen María simboliza lo mismo que la Corona, es decir, la realeza de María Santísima. Es en definitiva un símbolo de divinidad y realeza, y estructuralmente son coronas pero simplificadas, incluyendo sólo las ráfagas, las estrellas y la cruz, aunque presentan similares parámetros estructurales y estéticos que ya hemos visto al hablar de la corona.

La Diadema de María Santísima de la Esperanza, es de alpaca plateada, llevando cincelado en su parte central, del emblema de la Esperanza, la Áncora, y rematada por una Cruz. La tipología de esta cruz pertenece al modelo iconográfico denominado Cruz Triunfal. Se trata de una Cruz que se representa sobre el orbe terráqueo, simbolizando el triunfo final de Cristo sobre el mundo.

Fue donado en 1997 por el antiguo Cuerpo de Camareras de la Hermandad. Realizado en Orfebrería Villarreal de Sevilla.

Francisco Javier Vílchez Puertollano

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